Buscar este blog

DE LA LITERATURA UNIVERSAL: Angusola y los cuchillos y Lino Novás Calvo, escritor casi olvidado

Angusola y los cuchillos es una selección de cuentos realizada por la Editorial Oriente (Cuba, Santiago de Cuba) en el año 2003 para conmemorar el centenario del natalicio de su autor Lino Novás Calvo y el vigésimo aniversario de su fallecimiento. El cuento que da título a la selección fue publicado por vez primera en la revista Bohemia (La Habana, año 39, número 51; 21 de diciembre, 1947, pp. 42-44 y 73-74) y en el año 2005 en el libro Otra manera de contar (Barcelona: Ed. Tusquets, pp. 331-348). El libro recoge  17 cuentos de primera línea publicados en revistas y periódicos entre 1929 y 1950.

 

 

Acerca de Angusola y los cuchillos

Si nos dejamos guiar por sus preocupaciones casi enfermizas para tratar de conseguir cuentos y novelas que los satisficieran a plenitud, posiblemente de este volumen hubiera eliminado varias piezas, sobre todo las publicadas entre finales de la década del 20 y los años 30, pero nos ha parecido valioso realizar esta labor de rescatarlas todas, porque algunas son dignas de parangonarse con sus antológicos La noche de Ramón Yendía o Long Island, para solo citar dos de sus cuentos mas sobresalientes.

{Fuente: https://www.ecured.cu/Angusola_y_los_cuchillos}

 

El carácter artísticamente desigual de estos cuentos no impide señalar que con ellos su autor se reafirma en un universo literario único, personal y posiblemente irrepetible de la literatura cubana, aunque quizás la relevancia que le concedemos a su quehacer no haya sido aún validada a plenitud por la crítica, que, no obstante, ya comienza a revalorizar su obra bajo una mirada inteligente y recuperadora, en particular esa novela inquietante e imprescindible que es Pedro Blanco, el negrero.

{Fuente: Cira Romero en el prólogo a Angusola y los cuchillos, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2003}

 

El libro Angusola y los cuchillos también se encuentra publicado por Ediciones Dador, 1990. Estuvo al cuidado del editor Raymond D. Souza, con la colaboración de la Sociedad Estatal para la Ejecución de Programas del Quinto Centenario. Está registrado con el ISBN    8487205070, 9788487205071 y dice contener 283 páginas.

{Fuente: https://books.google.com.cu/books/about/Angusola_y_los_cuchillos.html?id=Te_0PAAACAAJ&redir_esc=y}

 

 

Acerca de Lino Novás Calvo

(Lino Novás Calvo) constituye una de las figuras claves de la narrativa cubana del siglo XX. (...) Cuando se inició en el espacio literario cubano a finales de la década del veinte del pasado siglo, el ambiente cultural en Cuba estaba viviendo uno de sus momentos más singulares. (...) Periodista, ensayista, poeta, crítico literario, dramaturgo. Fue parte del colectivo de la Revista de Avance donde publicó poemas, comienza a ejercer la crítica literaria en la sección Libros de la misma, y colabora para esta y otras publicaciones con cuentos, breves ensayos, piezas teatrales y traducciones del inglés. (...) Nació en Galicia, en el año 1903 (y en) 1912 se trasladó a Cuba donde escribió sus obras más importantes y enmarcadas en el medio cubano. Fue jefe de información en Bohemia entre 1940-1960 y profesor de la universidad de Syracuse, Nueva York, entre 1967 y 1973. Entre sus obras más notables se encuentran: La luna nona y otros cuentos ( 1942), Pedro Blanco, el negrero (novela, 1945), En los traspatios (novela 1946), Cayo Cana (cuentos, 1946) y Maneras de contar (cuentos, 1970). Muere en Estados Unidos en 1983.

{Fuente: https://www.ecured.cu/Angusola_y_los_cuchillos}

 

Nació en el lugar de Pesegueiro, As Grañas do Sor, Galicia, España. Vivió en Cuba a partir de los diecisiete años. Para sobrevivir, desempeñó diversos trabajos: desde agricultor hasta boxeador. Fue autodidacta. Estudió inglés y llegó a traducir al castellano grandes obras literarias del siglo XX, de Aldous Huxley, D. H. Lawrence y William Faulkner. Y exclusiva en español para Bohemia, El viejo y el mar de Ernest Hemingway.

Se hizo corresponsal de guerra y participó, en el lado republicano, en la guerra civil española. Colaboró con José Ortega y Gasset en la Revista de Occidente. Vivió también en Francia. Fue uno de los representantes de los intelectuales reunidos en torno a la Revista de Avance, una de las revistas que abrió la cultura cubana a la contemporaneidad. Se desempeñó como jefe de redacción de la revista Bohemia. En 1942 fue merecedor del premio Hernández Catá.

{Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Lino_Nov%C3%A1s_Calvo}

 

(Nota mía: hay una contradicción evidente entre la fecha de su traslado a Cuba dada por Ecured y por Wikipedia).

 

En 1933 se publica en España el libro titulado El negrero, de un autor que por esas fechas vive sus 30 años. Se llama Lino Novás Calvo y ya se le conoce en la Península por sus colaboraciones periodísticas. Es de esos gallegos (lo es de veras) que han crecido física y literariamente en la otrora “siempre fiel Isla de Cuba” y ahora está de vuelta a casa convertido en corresponsal de prensa. ¡Un triunfador, a los ojos de quienes desconocen cuánto trabajo le ha costado “llegar”!

{Fuente: https://www.lajiribilla.cu/lino-novas-calvo-el-escritor-cubano-nacido-en-galicia/}

 

La trayectoria literaria de Lino Novás Calvo estuvo marcada siempre por su propio itinerario vital. Un largo y trabajoso camino recorrido hasta llegar a alcanzar pleno reconocimiento, el cual, felizmente, cada vez se hace más patente por el creciente interés que despierta su obra narrativa, mágica y salvaje a un tiempo, subterránea y marginal, impulsiva y fundacional, que atravesó un largo trecho desde que en una oscura revista de Guanabacoa, de corte vanguardistas, titulada Z, publicó en 1929 lo que fue,  presuntamente su primer cuento aparecido en letra impresa, “La furnia”,1 que ya clasifica en su personalísimo cosmos literario. Pero antes habían sucedido muchas cosas…

Títulos publicados:

    El negrero. Vida novelada de Pedro Blanco Fernández de Trava (Espasa-Calpe, 1933)

    Pedro Blanco, el negrero (Ed. Letras Cubanas, 1990)

    Cayo Canas (Espasa-Calpe, 1946)

    Maneras de contar (Las Américas Publishing Co., 1970)

    8 narraciones policiales (Editorial Oriente, 1995)

    Angusola y los cuchillos (Editorial Oriente, 2003)

    Lino Novás Calvo: periodista encontrado (Ed. Aldabón, 2004)

    Otras maneras de contar (Ed. Tusquets, 2005)

{Fuente: https://www.claustrofobias.com/catalogo/lino-novas-calvo/}

 

A partir de la afirmación realizada por el propio Novás Calvo acerca de que el año de su nacimiento había sido 1905, ese fue el aceptado. Sin embargo, la investigadora norteamericana Lorraine Elena Roses, autora del libro Voices of the storyteller, Cuba’s Lino Novás Calvo (1986), tuvo acceso a la partida de bautismo del autor, en la cual se hace constar que nació el 24 de septiembre de 1903. Para mayor información al respecto puede consultarse su trabajo “La doble identidad de Lino Novás Calvo”, publicado en el número 3 de Linden Lane Magazine correspondiente a julio-septiembre de 1986, pp.3-4.

{Fuente: Cira Romero en el prólogo a Angusola y los cuchillos, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2003}

 

 

Fragmentos de algunos cuentos recogidos en

Angusola y los cuchillos

La furnia

Antoñoco Pérez, el insignificante, también había de tirar su piedra. Entre los humanos, un noventa por ciento vive sólo para tirar piedras, mientras que el resto se ocupa en esquivarlas. Antoñoco era de los primeros. De niño no había tenido manos más que para tirar de la de aquella cieguecita, medio anquilosada, en cuyas órbitas se apretaba el polvo y la cal de las calles, como velando al pudor público el ejemplo repugnante de un placentero descuido. Desde los siete años hasta los trece había ido tirando de aquel artefacto en donde había salido, alante un brazo en exploración o en ruego, actitud que lo semejaba a esas estatuas labradas en granito, generalmente de oradores, que pugnan por desembarazarse de su prisión. Ni aun en las noches le era posible aislar el apéndice. Descartada toda esperanza de ver por otros ojos que no fueran...

◄♠♣♦►♥

 

Un hombre arruinado

Una ese gigantesca, un trazado rudimentario sobre el éxito del telón de fondo. Una plana arcaica contra la que se proyecta eternamente la sombra de un hombre. Y, de vez en vez, la cabeza vacilante rebota contra el amén de un rosario de sueños que se encienden al choque de un bocinazo. El culatazo de un recuerdo, la chispa vaga de una esperanza que sale disparada por el arcabuz entumecido de la boca, con un bostezo colonial. Don Ramón gira sobre el eje de su silla y se queda de frente. Abre los párpados, aquellos medios puntos sin pestañas, siempre en acecho de alguna cosa nueva que guillotinar. Don Ramón tiene la pereza grande de los dioses paganos de las decadencias, que esperan la ofrenda de una vestal en quien vengar la ofensa del tiempo. Tiene algo de Buda y algo de dragón, del aliento amarillo y del ombligo eunuco de las horas monótonas de su tienda de cuellos. Como la escala de apoyo de una navaja de Albacete, el eje de su silla tiene estallidos que marcan los grados de su revolución diurna, sucesiva. A las siete don Ramón mira a la calle, aquella calle de rancia ejecutoria que respira su ranciedad por los mechinales de los almacenes de víveres. A esa hora pasa el remendón de sacos, don Rafael; el curita Marchena, que va a decir misa; y aquel santo sin nombre que lo sigue a diario por una promesa matrimonial. Don Ramón saluda a los tres personajes con una reverente inclinación de cabeza. Luego, da vuelta. Ojea el primer estante y...

◄♠♣♦►♥

 

Vida y muerte de Pablo triste

Infancia

Vedlo ya por allí, por aquel caminillo que sale del zarzal y serpea hacia el bohío huraño que se acuesta al poniente. El bohío del abuelo, que legó a la hija, que heredará Pablito, quizás, junto con las tierras aledañas que producen cansancio. Avanza algunos pasos recelosamente. Vacila. Indudablemente, el sitio está cerca, y comienza a sentir frío. Aquella cosa larga y viscosa que viera en otras ocasiones, cuando bajaba con mamá al arroyito, no podía ser el ramal del potro del tío, ni tampoco el cinturón charolado de mamá. Tenía de las dos cosas en la forma y en el color; pero además se parecía a la Musa en la punta. Tenía ojos que no se movían, como los de la gata, salvo que eran negros y alzaba la cabeza sacando la lengua colorada. Así... como tía Petra, burlándose. Era muy mala tía Petra. Mamá se había quedado...

◄♠♣♦►♥

 

El flautista

El hermano mayor era alto, y sus piernas cimbreaban como juncos cada vez que se levantaba del cajón. Había hecho un asiento de tablas traídas de la bodega, formando una especie de pedestal hueco, de madera seca, adonde iba el sonido de su flauta a llorar su queja como a una gran caja de resonancia. Las notas eran siempre tristes y tenían el temeroso sonido de un animal alado dentro de la caja de un tambor. Las alas agitaban un dolor oscuro allá adentro, como si sostuvieran un cuerpo sobre el abismo, y el animal que había en la flautaemitía al mismo tiempo unos piídos angustiosos. Luego, las alas parecían ya desplumadas y lo que se agitaba era membrana pura, hueso puro, contra el cuero tenso de un bongó de penas.

El hermano mayor era negro, pero el hermano menor había adelantado algo. Con todo, el hermano mayor era el más querido. Tenía veinticinco años, y desde que perdiera su empleo en la fábrica de tabacos, se pasaba el...

◄♠♣♦►♥

 

Angusola y los cuchillos

Yo no debiera escribir este cuento. Es un abuso hablar de nuestros socios cuando, además, lo que a ellos les ha ocurrido pudiera ocurrirle fácilmente a uno mismo. Esto, sin embargo, puede decirse de cualquiera y, al fin y al cabo, la profesión vence a la ética. Este es un cuento sin ética.

Empieza cuando mi socio Lajos y yo resolvimos formar una sociedad de tenedores de libros malos, para casas chiquitas o marugas, y pusimos nuestra oficina en una vidriera de tabacos de Luyanó, y publicamos el anuncio. No era gran cosa, y no esperábamos gran cosa, pero los dos estábamos arrancados y, en esos casos, se agarra uno del ingenio y tira para adelante. Así es la vida; pero la vida tiene también sus caminos oscuros y nadie sabe a dónde pueda llevarlo. Es el caso de Lajos. Pero antes tenemos a Pedro Angusola, y a su hija Sonfosiva, y a Caunaba el matarife, y los bodegueritos colorados y aun el Vasco ferretero. Esta es la gente;Angusola el primero.

Lajos Lajos vió a Pedro Angusola por primera vez cuando el Vasco respondió a nuestro anuncio y le tocó en suerte a mi socio. Lajos fue allá, encontró aquella ferretería nueva y chiquita al final del caserío, por donde el barrio se estaba ensanchando sobre el monte. La única casa que había más allá de la del Vasco era el bajareque de Angusola y Lajos vio por primera vez, desde la ventana de la carpeta, al viandero arrimando la carretilla para la noche y haciendo bailar los cuchillos por el aire junto al tinglado. Angusola usaba los cuchillos para calar...

◄♠♣♦►♥

 

https://www.yumpu.com/es/document/view/14265577/angusola-y-los-cuchillos

 

 

https://www.literatura.us/lino/sola.html

 

Por si fuera de su interés...

...ampliar la información sobre este autor y su obra, puede entrar en los siguientes enlaces:

Alacranes en la Habana: el cuento policial cubano de Lino Novás Calvo

https://www.researchgate.net/publication/325771589_Alacranes_en_la_Habana_el_cuento_policial_cubano_de_Lino_Novas_Calvo

 

Lino Novás Calvo por Naskicet Domínguez Pérez

Lino Novás Calvo entre la incertidumbre y la certeza

http://www.acul.ohc.cu/discurso-de-entrada-de-cira-romero/

 

¿Quién es Lino Novás Calvo?

https://www.literatura.us/lino/

 

Periodistas cubanos de la República (1902-1959) por Salvador Salazar y Aline María Rodríguez

https://www.academia.edu/22146375/Periodistas_cubanos_de_la_Rep%C3%BAblica_1902_1959_

 

Para contar a Lino Novás Calvo por  José Fernández Pequeño 

http://palabrasdelquenoesta.blogspot.com/2015/08/para-contar-lino-novas-calvo.html

 

LINO NOVÁS CALVO. «Ese lugar de donde me llaman»

https://consellodacultura.gal/mediateca/extras/CCG_2019_Lino-Novas-Calvo-Ese-lugar-de-donde-me-llaman.pdf

 

Puentes cordiales. Lino Novás Calvo y el mundo hispano por Cira Romero

https://www.arquidiocesisdelahabana.org/contens/publica/ceah%20Vivarium/suplementos/puentes/conten/hispano.htm

 

LINO NOVÁS CALVO EN EL EJE DE LA REVISTA BOHEMIA 

https://consellodacultura.gal/mediateca/extras/2019_Lino-Novas-Calvo_Ese-lugar-de-donde-me-llaman_Lino-Novas-Calvo-en-el-eje-de-la-revista-Bohemia_Cira-Romero_pp101-130.pdf

 

LINO NOVÁS CALVO: EMIGRANTE E ESCRITOR (artículo en lengua gallega)

https://www.researchgate.net/publication/338838667_Lino_Novas_Calvo_Ese_lugar_de_donde_me_llaman

El fenómeno de formación psíquico - espiritual en los relatos sin nombres, sin rostros ni rastros de Jorge Eliecer Pardo, A la deriva de Horacio Quiroga y Angusola y los cuchillos de Lino Novas Calvo: lo simbólico como manifestación de lo inconsciente numinoso. Por Guillermo Bonilla Barrero.

https://repository.ut.edu.co/entities/publication/9d80ce5b-e960-4985-82b0-aa16286da533

 

El negro en la narrativa cubana: la obra de Lino Novás Calvo y Alejo Carpentier, por Xiomara Francisca Núñez García

https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&opi=89978449&url=http://islas.uclv.edu.cu/index.php/islas/article/download/543/510/1000&ved=2ahUKEwiejb-iudSKAxVvSTABHW29MMIQFnoECCQQAQ&usg=AOvVaw0wQ_v9lOTNgHl_3BCsBUZK

 

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

Si le interesara conocer el índice de todos los artículos publicados en mi blog clasificados por temáticas, puede ir a los siguientes enlaces:

Los que se van publicando durante 2026

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/0-indice-de-lo-que-se-va-publicando-durante-2026/

Publicados durante 2025

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/9-indice-de-lo-publicado-durante-2025/

Publicados durante 2024:

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/8-indice-de-lo-publicado-durante-2024/

Publicados durante 2023:

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/7-archivo-de-articulos-2023/

Publicados durante 2022:

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/6-archivo-de-articulos-2022/

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

 

Tiene la posibilidad de leer mis últimos libros publicados entrando a:

https://www.amazon.com/author/andrescasanova

Mis blogs literarios y otras páginas de las redes sociales puede encontrarlas en:

           El BLOG DE WORDPRESS

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/

          El BLOG DE BLOGSPOT

https://escritorandrescasanova.blogspot.com/

          MI PERFIL DE FACEBOOK

https://www.facebook.com/andres.casanova.144

MI CANAL DE YOUTUBE

https://www.youtube.com/@Andres_Casanova-Escritor

MI PERFIL EN LINKEDIN

http://www.linkedin.com/pub/andrés-casanova/54/669/871

 

 

 

Acerca de  La manzana dorada del exilio

Puede leer el libro completo accediendo a:

https://www.amazon.com/dp/B0G6VHY35C

 

Cuando se pretende encontrar algunas razones para leer o dejar de leer un libro, siempre nos asalta la duda: ¿el título será un punto de partida razonable?; ¿lo que dice el editor en la nota de contracubierta resultará la mejor guía?; ¿el prologuista estará acertado en sus apreciaciones?

Ninguna de estas guías nos ofrecen una respuesta categórica y mucho menos en una novela como La manzana dorada del exilio, escrita como se suele decir a cuatro manos aunque no de la manera habitual: entre dos escritores que suelen verse con frecuencia y debatir cada aspecto del argumento.

Muy por el contrario, los dos autores se encontraban tan distantes como las ciudades donde viven habitualmente: Andrés Casanova en Las Tunas, Cuba; y Ricardo Reig Vidal en Lleida, España. Todo lo planearon y ejecutaron de manera cotidiana por la vía del correo electrónico y he aquí el resultado: toda una aventura de la narrativa, un inusitado policíaco y una escritura que rebasó los límites del experimento para convertirse en un texto apasionado, cuajado de ultranacioanalismos, de defensa del derecho del otro a pensar, de la negativa por parte de los autores a dejarse arrastrar por dogmatismo alguno.

Centrados en el núcleo del material narrado, la caída del socialismo en los países de Europa del Este y la quiebra de las fábricas vinateras en Rumanía y Bulgaria ofrecen el punto de partida para que en apariencias, Luis Rodero se proponga montar un complejo de fábricas en algún lugar de Cataluña.

Sin embargo, esta afirmación narrativa podría encaminarnos hacia una falsa pista de ambos narradores movidos desde los entretelones por sus autores. El protagónico español, el joven estudiante universitario Francisco Fortesa Alumbrique se verá envuelto en serios conflictos en la isla caribeña y tendrá como contraparte dramatúrgica al capitán de la policía cubana Fernández Carbot.

El lector podrá disfrutar con extensos períodos narrativos llenos de acción y de intrigas como el fragmento que cito a continuación: "Aunque en Cuba nadie me conocía y quizás no pudiera huir eternamente de la justicia, al menos tenía una segunda oportunidad. Sin responsabilidades, sin pasado y con el futuro económico solucionado, únicamente obligado a guardar el secreto de mi anterior existencia, era posible que fuera capaz de convertirme incluso en una buena persona que atrajera a una buena mujer.

Aunque también serán plenamente disfrutables diálogos sólidos y fluidos al estilo de los tres que siguen:

"–No entiendo qué deberé hacer yo –le respondí dudoso".

"–Sólo dejarse enseñar. Convertirse en un empleado desconocedor de la desobediencia".

"–¡Caramba, no le he dicho mi nombre! –interrumpió de pronto el curso de mis pensamientos aquel hombre al que acompañaba sin saber en realidad si se trataba de la persona que debía recogerme–. Fue lo primero que me dijo el doctor Sánchez Vitañas que yo debía hacer".

Estos fragmentos citados pertenecen al primero de los capítulos y ofrecen la perspectiva del narrador español representado en este caso por lo que pudiéramos llamar "el delincuente". Porque en el segundo capítulo ocurre un cambio de perspectiva: el narrador será el capitán Fernández Carbot, que en cierta manera se convierte en el antagonista de Francisco Fortesa Alumbrique.

El que representa al agente de la ley se presenta a sí mismo de la siguiente manera: "Llevo más de treinta años trabajando como investigador policial y en cierta medida de tanto mirar la muerte, mi corazón se ha ido endureciendo al extremo de que a veces pienso que en su lugar tengo una piedra", por lo que podemos suponer que se trata de uno de esos policías duros, que carecen de compasión hasta consigo mismos. Sin embargo, nos aclara a continuación: "...quizás con el propósito de demostrarme a mí mismo que a pesar de eso [el corazón] seguía latiendo, le rogué a mi jefe que me dejara llevar el caso de los españoles", aclaración que nos permite concluir por una parte que no hay tanta dureza en el capitán y por la otra, que luego de haber leído el primer capitulo narrado por Francisco Fortesa, podemos estar seguro de que estaremos en presencia de una novela de espionaje o al menos, policíaca.

Prefiero detener aquí mis consideraciones personales sobre la novela cuya lectura les propongo y sólo a manera de persuasión desinteresada, les ofrezco los siguientes puntos de partida:

1º Será la muerte del doctor Sánchez Vitañas como consecuencia de un accidente en Cuba, la que daría verdadero comienzo narrativo a la presente novela. Los dos primeros capítulos servirían como núcleo introductorio de los personajes protagónicos.

2º Este contrapunto entre los dos narradores, el que representa la perspectiva de los perseguidores y el que representa la variante contraria, la que de quienes deben huir de los representantes de la justicia, le ofrece el lector un punto de vista múltiple y por lo tanto, más disfrutable que el de aquellas novelas policíacas que representan la vida literaria con dogmatismo.

3º La capacidad de los autores para crear una geografía cubana como Puerto Sur del Padre, Victoria de los Jazmines y Santa Montaraces, resulta uno de los componentes de una novela que se encuentra lista para ser leída de una sola sentada.

Ahora, el resto corresponde a los lectores.

          Julio Martín Bordell, diciembre de 2025

Capítulo 1 (Francisco Fortesa)

(Fragmento)

El aterrizaje me pareció brusco, aunque nadie a mi alrededor modificó su semblante y eso me hizo dudar. Así habría de ser todo a partir de entonces: dudas y destino.

 La aeronave hizo un giro hacia la izquierda y un escalofrío recorrió mi espalda anestesiada por tantas horas de permanecer aprisionado en el reducido espacio del compartimiento para turistas del Boeing 747. Vi la loza del aeropuerto y, a medida que la nave descendía y se acercaba a tierra, creí que llegaba a mi destino; pero en ese momento, fui incapaz de comprender que en realidad me alejaba de mí mismo.

A nadie pude transmitir mis dudas porque de nuevo fui empujado a fingir cuando la azafata con cara angelical nos iba despidiendo con su sonrisa profesional.

Fingir, esa es la palabra que ha llenado mi vida desde que me recuerdo en un patio desolado, con mi madre llamándome mientras yo escondido dentro de una enorme tinaja toledana jugaba a no existir, a que el tiempo no pasaba, a que la luna era un pedazo de queso. Los fingimientos ante los maestros de la escuelita de mi pueblo, casi perdido entre los mapas, a quienes les hacía creer que me aprendía todas las fórmulas que ellos enseñaban para, supuestamente, hacerme un hombre de provecho. Los fingimientos ante Rosa, aquella especie de niña convertida en mujer por mí durante una tarde apasionada mientras iba jurándole con cada prenda que le quitaba que ella era el amor de toda mi vida.

La distancia no es el olvido, como dice un conocido bolero; al menos para mí, la distancia es el recuerdo de todo lo amado y lo odiado, es una división de contrarios entre el pasado y el presente, porque no creo en el futuro.

Y porque la distancia no es el olvido, yo recordaba mi vida pasada mientras los de la aduana registraban los paquetes y equipajes que les parecían sospechosos y llenaban documentos en un tiempo interminable.

En mi pequeña ciudad provinciana de una España que cada vez se me iba haciendo más borrosa, tuve la dicha de encontrar a una especie de mecenas. Entonces yo estudiaba Económicas en la Universidad barcelonesa, y el doctor Rodrigo Sánchez Vitañas se me acercó una tarde de junio, cuando ya todos los estudiantes olíamos a vacaciones, a playas mediterráneas y a comidas exóticas.

–Joven, permítame hablarle –me dijo el anciano, uno de esos profesores que se convierten en autoridades no tanto por la sabiduría que acumulan como por los años de estar impartiendo las mismas clases.

–Dígame usted, doctor –le respondí casi temblando. Que este hombre se hubiera fijado en mí ya me parecía un buen augurio.

–Conozco a un hombre lo bastante rico como para arriesgar casi una fortuna en hacer de los hombres anónimos gente de provecho –me dijo.

Nos sentamos en uno de los bancos más lejanos que rodean el paraninfo universitario y allí me explicó con toda calma. El señor Luis Rodero, un rico comerciante en vinos de La Rioja, buscaba un joven talentoso con el propósito de invertir en él una suma considerable. Tal joven debería ser incapaz de escupir la mano que le daría de comer y a cambio lo convertiría en un ejecutivo de su nueva empresa. Con la caída del socialismo en los países de Europa del Este y la quiebra de las fábricas vinateras en Rumanía y Bulgaria, se había creado un vacío en esa región por la falta de este producto, y Rodero se proponía montar un complejo de fábricas en algún lugar de Cataluña. Su intención era emplear como gerente general a alguien alejado del mundo de los negocios de la actualidad, por ser de esos ricos que se complacía con los experimentos: quería comprobar si aún en esta época existían jóvenes capaces de saltar por encima de la miseria de su procedencia.

Así, con esas palabras tan severas y… (Continúa)

 

Capítulo 2 (Capitán Fernández Carbot)

(Fragmento)

Llevo más de treinta años trabajando como investigador policial y en cierta medida de tanto mirar la muerte, mi corazón se ha ido endureciendo al extremo de que a veces pienso que en su lugar tengo una piedra; quizás con el propósito de demostrarme a mí mismo que a pesar de eso seguía latiendo, le rogué a mi jefe que me dejara llevar el caso de los españoles.

Cuando llegamos al lugar de los hechos, vi de inmediato algo bien extraño: la posición del brazo del cadáver no era la habitual en un accidente. Se lo comenté a Anisio Vargas, el subteniente que fungía como mi ayudante, y él me preguntó con una especie de aire bobalicón:

–¿Por qué tú lo sabes?

Tuve deseos de responderle que lo sabía porque lo sabía, ensayando así una de esas definiciones tremendistas de un libro sobre filosofía de la realidad virtual que estaba leyendo, en el que cada definición emplea diez veces la misma palabra que nombra el concepto. Sin embargo, me contuve. Anisio apenas tiene veinticinco años y resultaría abusivo que un viejo de cincuenta lo maltratase por no haber logrado adquirir experiencia respecto a la posición de los cadáveres.

–Fíjate en el ángulo que forma el codo respecto al vientre –observé, y el muchacho me miró una vez más como si estuviera oyendo hablar a un oráculo. Yo tenía fama entre los investigadores de ser excesivamente sagaz, y jamás había dejado de resolver ninguno de los casos que me entregaban. Le pedí a mi ayudante que revisara los bolsillos del cadáver.

–Salvo el pasaporte –me dijo Anisio– no hay más nada.

–No hay nada más –le rectifiqué, porque me gusta que mis ayudantes hablen correctamente el español, evitando las incómodas anfibologías a las que se prestan constantemente el su, y palabras como él y ella. Anisio me miró con cara de lástima.

–Juan Carlos Primelles Ortiz –leyó él, tratando de proyectar correctamente la voz para que yo lo escuchara, porque a nuestro lado los diferentes especialistas de la brigada de criminalística pasaban una y otra vez, conversando entre ellos y convirtiendo el lugar en lo que llamamos vulgarmente una olla de grillos que es como decir un pandemonio.

No le dije nada a mi ayudante, porque desde luego soy un tanto vanidoso y otro tanto precavido. Mi vanidad me lleva a divulgar todos mis triunfos, mi precaución me conduce a no divulgar aquello de lo que no estoy seguro. Y yo no estaba seguro que aquel viejito con cara de persona circunspecta, algo así como de profesor universita-rio, fuera a tener una mezcla de nombre de rey con apellidos de estrella de béisbol. No, este tío español, como diría otro español, no podía llamarse Juan Carlos Primelles Ortiz.

–Ordena que lo recojan todo –le dije a Anisio y me recosté en el guardafango trasero del VW Nuevo Polo que me tenían asignado para mis funciones oficiales. Para meditar. Para razonar aquellas extrañas circunstancias de un turista muerto en un lugar que históricamente no había ocurrido jamás un accidente. Yo había revisado con calma el estado técnico del vehículo y además conversé con los mecánicos de la empresa Rent a Car que se encontraban por allí en espera de que les autorizáramos a llevarse el vehículo destrozado.

–Los frenos estaban perfectos –me había asegurado el jefe de la brigada hacía unos instantes.

“Aquí tiene que haber gato en jaba”, me dije mientras recordé que Sherlock Holmes usaba una pipa o un violín para estos casos de deducciones misteriosas y de pronto me sorprendí fantaseando. Si yo fuera Holmes, necesitaría a un Watson viejo y regordete, y no a un imberbe más flaco que una chiva con diez días de hambre como este pobre Anisio, que de tan melindroso apenas comía nada.

–Jefe, ya todo está listo –dijo Anisio acercándose donde yo estaba.

–Pues vámonos –le respondí secamente, a sabiendas de que es en extremo susceptible y cuando le hablo en ese tono, se sume en el más absoluto de los silencios mientras maneja.

Yo aprovecho siempre los silencios de Anisio, incorregible parlanchín, para meditar.

Ahora mismo, mientras voy disfrutando de un paisaje casi… (Continúa)

 

Breve Webgrafía promocional

Resulta interesante dar a conocer la promoción de que soy objeto por la vía de Internet. Para ello, les ofrezco una sinopsis de cinco resultados que sobre mi obra literaria recogen los motores de búsqueda de Google.

 

Andrés Casanova: libros, biografía, última actualización - Amazon.es

www.amazon.es › Andrés Casanova › Acerca de

El escritor Andrés Casanova (Las Tunas, Cuba, 1949) es narrador, poeta, autor de guiones radiales dramatizados y ha incursionado en la escritura de guiones ...

https://www.amazon.es/stores/author/B083739549/about

Andrés Casanova - EcuRed

www.ecured.cu › Andrés_Casanova

Bibliografía. Nace el 19 de julio de 1949. Vida profesional. Es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) por la Filial de Escritores ...

https://www.ecured.cu/Andr%C3%A9s_Casanova

Andrés Casanova - Editorial Samarcanda

editorialsamarcanda.com › autores › Andres__Casanova

Andrés Casanova (Las Tunas, Cuba, 1949) es narrador, poeta y autor de guiones radiales dramatizados. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

https://editorialsamarcanda.com/autores/Andres__Casanova.htm

Andrés Casanova: Cuba. https://andrescasanova.cubava.cu/2021 ...

www.facebook.com › medallalcl › posts › ándres-casanova-cuba-httpsandr...

1 jun 2021 · Es un gusto apoyar a mi amigo Marino Muriel Osorio, talento admirable de nuestra poesía y su colección de 20 magníficas o...

Blogs cubanos | 3000 blogs cubanos con algo en común desde ...

blogscubanos.wordpress.com

5 jun 2015 · Blog de Sasousuke · Blog de temas variados · Blog de Teo Pereira · Blog de Yohandry · Blog del escritor Andrés Casanova · Blog del Grupo ...

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/