Buscar este blog

EL DRAMATIZADO RADIAL EN INTERNET: No me dejo vencer

 

En este cuento radial, se lleva al plano de la ficción dramática cómo una mujer de carácter fuerte enfrenta dificultades y a pesar de que en primera instancia no logra su objetivo, no desiste de continuar luchando. La premisa de la cual se parte puede ser enunciada de la manera siguiente: “Cuando una persona tiene un carácter fortalecido por las adversidades aunque los obstáculos la venzan momentáneamente jamás se dará por derrotada, lo que podría ser un replanteo de la anéctoda contenida en El viejo y el mar aunque llevada a otros planos ficcionales y bajo circunstancias muy diferentes.

MIS INTENCIONES CREATIVAS AL CONCEBIR

No me dejo vencer

El tema CUENTAPROPISMO en Cuba puede abordarse desde diversos puntos, puesto que desde el punto de vista conceptual en lo político no se trata de un libre comercio al estilo del existente en la mayorìa de los países. Sin embargo, a mí no me interesaba en este caso la arista desventajosa que tienen los clientes al no existir una verdadera competencia comercial, sino adentrarme en las relaciones interfamiliares que puede generar una cierta prosperidad entre los propietarios de este tipo de negocios.

Los elementos realistas de este libreto fueron tomados de una investigación de campo realizada por mí a los fines de la ficción y en el dramatizado adopto el término salón de belleza no de manera peyorativa sino porque dado el caso que describo, lo considero el más apropiado.

De manera concreta, llevo al plano de la ficción el hecho de que Beatriz (o Bety como la llaman algunos cariñosamente) es una joven de apenas 30 años que no ha querido unir su vida con hombre alguno sin ser lesbiana, por considerar de manera absoluta que todos son abusadores con las mujeres. Luego de trabajar varios años como especialista en planificación de una entidad cultural y viendo que el salario no le alcanza para vivir por ser uno de los sectores de tercera categoría (lo más desfavorecidos; clasificación tomada del Periódico Trabajadores, aunque no se emplea en el libreto) decide abrir un negocio privado al calor de la nueva entrega de patentes recién inaugurada (tiempo fabular dentro del dramatizado). Son varios los escollos que debe vencer, pero tal como es la vida real, en este casi el final no será feliz aunque sí ser aleccionador: luego de una lucha tenaz, decide cerrar el salón de belleza, pero sin rendirse.

CONTEXTO DE LA TRAMA

En el año 2014 el cuentapropismo ha alcanzado su mejor momento en Cuba, cuando se permiten nuevas variantes que incluyen las cooperativas y la contratación de trabajadores por parte del dueño del negocio. Ya se ha pasado a un carácter empresarial, aunque limitado. En una ciudad del interior del país cuyo nombre no se especifica porque es algo general en aquella etapa, surgen diversos negocios en la zona céntrica del lugar que animan la vida pero que también imprimen nuevos retos para todos.

Función actancial de cada personaje

Cada personaje va haciendo avanzar la trama hacia la resolución del conflicto dramático cumpliendo los roles siguientes:

1. BEATRIZ:

Por una cuestión de su economía personal y con la perspectiva de prosperar, determina abandonar un puesto laboral donde no gana lo suficiente, con la esperanza de mejorar como cuentapropista. Mujer de carácter fuerte, capaz de sobrevivir en condiciones adversas.

2. ELENA:

Joven estomatóloga amiga de Beatriz quien la alienta en todo momento, pero no comparte todas sus ideas sobre el mundo desde un punto de vista práctico por tener un modo de vida diferente (“el hombre piensa según vive”, expresó Marx.)

3. RAMÓN:

Padre de Beatriz. Aunque apoya a la hija, quisiera verla sometida a cualquier hombre que fuese capaz de sostenerla económicamente. Persona de pensamientos radicales.

4. ANITA:

La trabajadora más profesional del salón de belleza. Es la antítesis de Beatriz, pues no logra soportar la presión hogareña, en este caso del marido.

5. ARTELLES:

Vendedor semiclandestino de materias primas para productos de belleza, que trae del extranjero. Sin consideraciones con el precio, aunque respetuoso con Beatriz. (Lo diseño así para que no sea una caricatura). De hablar melifluo, afectado.

Desarrollo del argumento por escenas

Escena 1:

Beatriz conversa con su amiga Elena, quien la encuentra en la calle. Al enterarse que ha abandonado su puesto laboral en el Dirección Municipal de Cultura, se preocupa. Beatriz esgrime sus argumentos, mientras Elena los rebate. Beatriz expone que sin ser lesbiana ni odiar a los hombres, no está dispuesta a convertirse en esclava de alguno. Al calor de la nueva política con el sector privado, se convertirá en cuentapropista. Muestra su disposición a vencer las dificultades que encuentre.

Escena 2:

Luego de indagar en varias oficinas estatales, decide que lo mejor será abrir un salón de belleza, arrendando un local en un lugar céntrico de la ciudad. Conversa algunas cuestiones prácticas con el padre, lo cual se hace para exponer la tramitación de patentes y la existencia de locales rentados para estos casos, algo habitual durante la época fabulada en todas las ciudades cubanas para el caso al menos de los llamados salones de belleza.

Escena 3:

El salón La belleza ya está inaugurado. De la conversación informal en el sitio con Elena, se conocen algunos manejos internos del negocio, que resulta necesario ofrecerle al lector para ubicarlo tanto en espacio como en tiempo, pero también en la forma de pensar de Beatriz. Por ejemplo, se brindan entre otros detalles que como la dueña del negocio carece de recursos económicos para lograrlo, recurre a una colecta en condición de préstamo entre familiares y amigos los que no le cobrarán interés, luego de valorar las dificultades que tendría para obtener un crédito bancario (pago del interés, largas colas, etc.). Al terminar el acondicionamiento del local y encontrar a las empleadas idóneas, dos mujeres más, inaugura el local pero de manera simple. El cartel identificativo sugiere el tipo de negocio.

Escena 4:

Breve diálogo con Anita para dar una idea del ritmo de trabajo en el lugar.

Escena 5:

Ya en desarrollo el trabajo del salón de belleza, Beatriz enfrenta varias dificultades. La primera se ofrece directamente durante su conversación nocturna con Artelles, como resultado de los altos precios de los productos de belleza que éste trae desde Panamá.

Escena 6:

Las otras dificultades se dan de manera indirecta, por medio de la conversación con el padre luego de que Artelles se marcha. Las mismas son: según considera Beatriz, un inspector que cumpliendo sus obligaciones las extrema más allá de lo debido por celo respecto a su actividad; la administración y las finanzas que aunque menos complejas que en el sector estatal, la enfrentan a intereses de sus trabajadoras; lo elevado de los precios que debe cobrar por lo caro que paga los productos y el pago de impuestos que ella considera elevados para sus ingresos, en contra del criterio de otras personas que consideran que esos impuestos son benignos; las propuestas de Peña que tiene una pizzería al lado del salón de belleza y pretende adueñarse de su negocio.

Escena 7:

Beatriz enfrenta un nuevo conflicto: Anita le plantea dificultades con el marido relacionadas con el poco salario que cobra. En realidad, se pone en evidencia que la verdadera razón es el machismo del marido de Anita, el que no acepta que ella gane más dinero que él. Beatriz, una vez más, expone su renuencia a casarse.

Escena 8:

Del diálogo entre Ramón y Beatriz se conoce que Anita se fue del salón de belleza. Beatriz no está dispuesta a rendirse. Busca otras trabajadoras y aunque el negocio por una parte prospera, a Beatriz la atenaza una gran dificultad.

Escena 9:

Elena manda a buscar a Beatriz un domingo, con la intención de invitarla una semana a la playa. Beatriz no corresponde a la invitación, alegando que tiene dificultades graves en el negocio. Aunque sin detallar cuáles son, se da a entender que tiene problemas con la economía.

Escena 10:

Beatriz termina el balance que está haciendo del negocio, y concluye que debe cerrarlo como alternativa para pagar las deudas que tiene con Jiménez. Mientras Ramón de manera pesimista considera que las mujeres no están preparadas para ser dueñas de un negocio, Beatriz manifiesta la disposición de continuar luchando.

https://drive.google.com/file/d/1kF08gDSAj8dLVcZDrFxFpXr7uK9uRAqZ/view

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

Si le interesara conocer el índice de todos los artículos publicados en mi blog clasificados por temáticas, puede ir a los siguientes enlaces:

Los que se van publicando durante 2025

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/0-indice-de-lo-que-se-va-publicando-durante-2025/

Publicados durante 2024:

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/8-indice-de-lo-publicado-durante-2024/

Publicados durante 2023:

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/7-archivo-de-articulos-2023/

Publicados durante 2022:

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/category/6-archivo-de-articulos-2022/

¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤¤

Tiene la posibilidad de leer mis últimos libros publicados entrando a

https://www.amazon.com/author/andrescasanova

Mis blogs literarios y otras páginas de las redes sociales puede encontrarlas en:

           El BLOG DE WORDPRESS

https://escritorandrescasanova.wordpress.com/

             El BLOG DE BLOGSPOT

https://escritorandrescasanova.blogspot.com/

             MI PERFIL DE FACEBOOK

https://www.facebook.com/andres.casanova.144

MI CANAL DE YOUTUBE

https://www.youtube.com/@Andres_Casanova-Escritor

MI PERFIL EN LINKEDIN

http://www.linkedin.com/pub/andrés-casanova/54/669/871

Acerca de La doble vida de Agustín Machado

Puede leer el libro completo accediendo a:

https://www.amazon.com/-/es/Agustin-Machado-FICCIONES-REALISTAS-Spanish/dp/B089M42Z32

En muy pocas ocasiones, la literatura cubana de ficción aborda la realidad de manera desprejuiciada sin caer en el ditirambo o, por el contrario, en el panfleto contestatario. Sin embargo, el autor de La doble vida de Agustín Machado huye en todo momento de ambos peligros cuando se trata de personajes que ocupan cargos de responsabilidad gubernamental y además, militan en el Partido Comunista de Cuba, único legal en la isla y por tanto, rector de todo poder como fuerza constitucional dirigente del estado.

El relato llega al lector por mediación de un narrador-testigo, persona cercana a Agustín Machado que por tanto, puede en determinados momentos comportarse como cuasi-omnisciente, revelando posibles secretos del personaje principal aunque las más de las veces actúa de manera objetiva, dejándole al lector la iniciativa para arribar a conclusiones por sí mismo.

Este narrador comienza presentándose con la siguiente declaración: “Cuando comienza esta historia, era yo el primer secretario del núcleo del Partido Comunista en la fábrica de implementos agrícolas de Punta Martinas, ciudad costera al norte del oriente cubano caracterizada por su extrema limpieza y la respetuosidad de los ciudadanos en sus calles. Aunque además ocupaba un cargo administrativo, apenas tenía tiempo para ocuparme de mis obligaciones laborales, imbuido como estaba siempre en las tareas partidistas. Y es precisamente esta ocupación constante en las actividades políticas la que me brindó el material necesario para adentrarme en la vida de Agustín Machado”.

A partir de este instante, queda el camino desbrozado para que este narrador-testigo y a la vez personaje protagónico convierta al lector en confidente, como si estuviese revelándole secretos a un amigo hasta llegar al desenlace.

Empleando algunas técnicas del policíaco aunque sin serlo, La doble vida de Agustín Machado acercará al lector a la realidad de la isla de Cuba muy poco conocida por los extranjeros que la visitan por ser nada publicitada en la prensa oficial.

Sin dejar de ser ficción, este relato encaja perfectamente en la serie que el autor está dando a conocer por vez primera en Amazon, con el sugerente título de FICCIONES REALISTAS DE CUBA, de la cual constituye el segundo número de la serie.

Expresó brevemente su procedencia, hablando en tono humilde, sin jactancias. Había trabajado en un laboratorio farmacéutico de la capital y una mudanza inesperada a Punta Martinas lo ponía en la necesidad de aceptar la primera propuesta que le hicieron en la oficina del Ministerio del Trabajo, donde había ido a solicitar ubicación laboral según lo establecido. Sus conocimientos de especialista en la química le daban cierta posibilidad de trabajar con nosotros en el análisis espectral de las fundiciones que se realizaban en la fábrica, y aunque se trataba más bien de una tarea rutinaria no dudó en aceptarla. [Pág. 7]

En los días siguientes, caí bajo las garras del mister Hyde que llevaba dentro Agustín Machado. Arminda y yo lo utilizamos como puente para recuperar la comunidad espiritual que habíamos perdido a causa de la rutina y bien pronto él comenzó a brindarnos pequeños favores. Nos trasladaba noticias acerca del mejor momento de encontrarnos en la casa de ella, la aconsejaba en cuanto a la manera de mantener al esposo en un plano de confianza para evitar escándalos, la ayudaba en cuestiones de moda con el objetivo de que su cuerpo me resultara cada vez más excitante; en fin, nos servía a ambos de consejero ganándose nuestra confianza. [Pág. 13]

En los últimos tiempos Agustín y yo conversábamos en pocas oportunidades, tanto por mis ocupaciones como por las suyas. Yo, luego de muchas horas de meditación a solas y de conversaciones con mi esposa, ya estaba convencido de que él era homosexual. Mi parecido físico y sentimental con Rolando Scorzo lo había llevado a enamorarse de mí, pero sólo de una manera platónica, pensé una y otra vez. Comprendió desde inicios de conocernos que no podía aspirar más que a una amistad conmigo y se conformó con tal tipo de relación. Velar de mis amores con Arminda. Protegerme de quienes intentaran atacarme. Acercarse a mi familia. Sentirse con derecho a estar a mi lado para que no se le fugara el recuerdo del amante que se había suicidado por su culpa. [Pág. 20]

Sólo con el transcurso de los meses pudimos comprender las causas de la renuncia de Agustín a las ventajas materiales de que disfrutaba en la fábrica. Al día siguiente de haberme visitado por última vez, se había marchado de Punta Martinas sin dejar noticias de su destino, aunque no se ocultó tampoco de los conocidos que volvieron a verlo en La Habana. Y a todos les contaba lo mismo. [Pág. 26]