Mi ciudad es un lugar donde páramos
y palimpsestos abundan cual montañas
de gente que camina
mientras otros en su quietud
invaden los arcenes.
En mi ciudad entre polenta y borraja
las marcas van de azules
aunque las nubes no planean
detrás de las marismas.
Huele a viento nuestra ciudad.
Es decir que mi ciudad
entre panes de ciento veinte andaduras
y peces que abundan
en marchas de nostalgia
en realidad no fue ciudad de mi nacer
y entonces despierto que no tengo ciudad.
5-IV-2026
